Qué debes comprobar si acabas de alquilar una vivienda
Entrar a vivir en una vivienda de alquiler supone empezar una nueva etapa, pero antes de instalarte definitivamente conviene revisar algunos aspectos relacionados con la seguridad. Aunque el propietario te entregue las llaves y todo parezca estar en buenas condiciones, desconoces cuántas copias pueden existir, cuándo se revisó por última vez la cerradura o si la puerta ofrece una protección adecuada.
En Abasat, especialistas en puertas acorazadas, cerraduras de seguridad y cerrajería profesional en Barcelona, te explicamos qué debes comprobar si acabas de alquilar una vivienda para empezar a vivir en ella con mayor tranquilidad.
1. Averigua quién puede tener copias de las llaves
Es uno de los primeros aspectos que deberías tener en cuenta. Antes de tu llegada, pueden haber vivido otros inquilinos y haber existido copias para familiares, personal de limpieza, trabajadores o personas de confianza.
Aunque te entreguen varios juegos de llaves, resulta difícil garantizar que sean los únicos existentes. Por eso, conviene hablar con el propietario sobre la posibilidad de cambiar el bombín y acordar previamente cualquier modificación que quieras realizar en la vivienda.
2. Comprueba el estado de la cerradura
Una vez tengas las llaves, prueba el funcionamiento de la cerradura con atención. La llave debería entrar y girar con suavidad, sin necesidad de hacer demasiada fuerza, mover la puerta o buscar una posición determinada.
Si el mecanismo se atasca, hace ruidos extraños o presenta resistencia, puede existir desgaste o un desajuste. Es preferible comunicarlo al propietario y solucionarlo al principio que esperar hasta que la cerradura termine bloqueándose.
3. Revisa la puerta y el marco
La seguridad no depende únicamente de la cerradura. Comprueba que la puerta no tenga holguras importantes, que las bisagras estén firmes y que el marco no presente grietas, deformaciones o señales evidentes de deterioro.
También puedes comprobar si necesitas empujar o levantar ligeramente la puerta para cerrarla. Estos síntomas pueden indicar problemas de alineación que afectan tanto al funcionamiento como a la resistencia del conjunto.
4. Observa los demás accesos de la vivienda
Ventanas, balcones, terrazas, patios o puertas secundarias también forman parte de la seguridad. Este punto adquiere todavía más importancia si has alquilado una planta baja, un ático o una vivienda unifamiliar.
Comprueba que todos los cierres funcionan correctamente y que no existen accesos fáciles desde zonas comunitarias o desde el exterior. Tener una buena puerta principal no compensa completamente un acceso secundario vulnerable.
5. Analiza la seguridad del edificio
Si vives en una comunidad de vecinos, presta atención al portal, garaje y otras zonas comunes. Una puerta comunitaria que permanece abierta constantemente facilita que personas desconocidas lleguen hasta los rellanos.
También es recomendable comprobar el funcionamiento del portero automático, la iluminación y el control de los diferentes accesos. La seguridad de tu vivienda comienza antes de llegar a tu propia puerta.
Revisa la seguridad desde el primer día
Alquilar una vivienda no significa que tengas que asumir que todos sus sistemas de seguridad están en buenas condiciones. Comprobar las llaves, la cerradura, la puerta, el marco y los demás accesos te ayudará a detectar posibles problemas desde el principio.
En Abasat revisamos puertas y cerraduras para detectar puntos débiles y encontrar soluciones adaptadas a cada vivienda. Contáctanos y comprueba si la entrada de tu nuevo hogar ofrece la protección que necesitas.

